Periodista que insultó a la Selección Colombia publica carta 'aclarando' el tema

El periodista argentino, Elio Rossi, que ha causado revuelo este lunes en Colombia por sus fuertes palabras en contra de los jugadores de la Selección Colombia ha publicado una carta dirigida al pueblo colombiano, denominandonos como 'colombians boys'.

En la carta Rossi explica que el significado 'malparido' termino que utilizo para referirse a los futbolistas del combinado patrio, no quería decir lo que significa en Colombia, para el tiene otro significado muy diferente y por eso la utilizo.

Deja claro que jamas insultaría y menos en televisión, explicando que si hubiese sabido que esta palabra para los colombianos es un termino grosero, jamas la hubiera utilizado, al final pide excusas y dice que espera que con su carta quede aclarado el tema.

Esta fue la carta que envio Elio Rossi:

Estimados colombians boys, calma.

No los insultè.

Para el “castellano-argentino-argento” INSULTAR es decir, por ejemplo: “la reputís…madre que te p…”; ó, también “la recalcada con…de tu hermana”.

No uso insultos mientras trabajo.

Sè, no obstante, que como dijo el Negro Fontanarrosa, las malas palabras muchas veces no solo son las que mejor expresan una idea-sentimiento, sino que pueden constituirse derecho viejo en irreemplazables.

Pero insultar por insultar, no.
Menos trabajando.
Menos por televisiòn, radio o escribiendo.
Sería la derrota del pensamiento.

Aplicable al fùtbol, malparido, para mi (hablarè por mì), es mala-leche; mal intencionado; golpeador; que quiere lastimar al adversario.

Me importa, quiero decirlo claramente (¡gracias FONTANARROSA!), me importa UNA MIERDA que camiseta lleve el sujeto en cuestiòn.

Puede ser campeòn del mundo y, ademàs, argentino por poner un ejemplo.

Cuando Oscar Ruggeri fue a quebrar a Josè Luis Félix Chilavert en cancha de Vélez jugando para San Lorenzo, actuò con la intenciòn descripta.

Cuando Juliàn Camino sacò del partido a los 3 minutos al peruano Franco Navarro en las Eliminatorias del 86, tambièn.

Cuando Schumacher le metiò la patada voladora a Battiston en la semi del Mundial de España en el 82 y casi lo saca del fùtbol, tuvo un acto criminal. Por màs alemàn que sea.

Aleman, francès, italiano, vasco (¿se acuerdan de Andoni Goikoetxea a Maradona?), argentino o colombiano como Zúñiga, con su rodillazo sobre la espalda de Neymar en el mundial.
Y con el “trabajo” sobre el crack brasileño de la otra tarde.

Todos los que pegan como los descriptos anteriormente, han tenido actitudes execrables. TODOS.

NO IMPORTA LA CAMISETA. NO IMPORTA LA NACIONALIDAD.

Si importa que les quede claro a Uds, colombianos, que NO LOS INSULTÈ.

De haber sabido que MALPARIDO para vosotros, tiene un significado mucho màs fuerte en el idioma de todos los dias, JAMÀS lo hubiese usado.
Ofrece nuestra lengua numerosas posibilidades de sinónimos.

Asi que lamento el revuelo.

Màs lamento la salida de Neymar de la Copa, que sirviò ademàs para que los infames viejos vinagres de la Conmebol (que estàn haciendo disputar una Copa por cuyos derechos de televisiòn se pagaron CIEN MILLONES DE DÓLARES EN COIMAS), se hagan los justicieros.

Soy apenas un periodista con 30 y pico de años laburando de èsto. En Corporaciones o como Free Lance.
No me siento el centro de la escena.
Apenas opino.

Y cada vez me da màs la sensaciòn de que opino agua tibia.
Tan solo descripciones de conductas.

Por eso AGRADEZCO infinitamente los llamados y las invitaciones de radios y canales para charlar sobre èste tema.

No siento que dè para tanto.
Lo digo con total sinceridad.

Se trata solo de una palabra (malparido) que tiene un valor en el sentimiento de una sociedad (la colombiana) y otro diferente para mi, cuando la usè en el contexto del fùtbol (mal) intencionado de Zúñiga.

Espero, de corazòn, que èstas líneas sean aclaratorias.

Fuerte abrazo y estaremos pendientes del juego del jueves.