El 'mago' alemán detrás del éxito en el Mundial de Brasil 2014

Hoy lejos de las cámaras, Jupp Heynckes festeja este triunfo como si hubiese sido suyo y no solo por el hecho de ser alemán, sino porque en el partido definitivo, salían seis jugadores alemanes al campo provenientes todos de un mismo equipo. El todopoderoso Bayern Múnich que conquisto el primer triplete (Liga, Champions y Copa) en la historia del fútbol alemán y al cual Heynckes comandó con éxito.

Después de una exitosa carrera como jugador, Heynckes comenzó dirigiendo al equipo de toda su vida, el Borussia Mönchengladbach. Allí permaneció ocho años hasta que en 1987, el Bayern llamó por primera vez a su puerta. Logró el primer título de su carrera (Supercopa de Alemania) y siguió agrandando su historia al conseguir dos títulos de Liga y otra Supercopa alemana. Pero no todo podía salir perfecto en su andadura en la región de Baviera. El Bayern sufrió un bajón futbolístico que lo tuvieron ad portas de descender en Alemania. Habría una transformación y en ella Heynckes no encajaba.


Salió a la península ibérica en busca de nuevos retos y los encontró en el norte. El Athletic Club de Bilbao sería su nuevo equipo. En sus dos años al mando del club, dejó al equipo en posiciones europeas en su última campaña pero decidió no continuar en su andadura como rojiblanco. Aun así, dejó un saldo de 168 partidos dirigidos y se encuentra en la séptima posición de los entrenadores con más partidos en el club. De allí, dio un salto repentino a Alemania en donde las cosas no salieron del todo bien para un año más tarde volver a la península ibérica pero esta vez, a una isla.

En las Canarias, todo fue placentero para Jupp. El Tenerife logró llegar a semifinales de la copa de la UEFA, cayendo eliminado contra el Schalke 04 y terminó quinto en liga, volviendo a clasificar al equipo a posiciones europeas. Este rendimiento no pasó desapercibido en España, sobre todo en la capital a donde veían a Heynckes como un mago encargado de romper maldiciones.

Jupp Heynckes, El ‘mago’ alemán detrás del éxito en el Mundial de Brasil 2014

El Real Madrid contrató a Heynckes para la temporada 1997/1998 con la esperanza de romper una sequía de treinta dos años in reinar en Europa. Y el alemán no defraudó. Llevo al Real Madrid a su séptima corona en Europa, pero esto no bastó para que los dirigentes pusieran fin a su contrato con la escuadra merengue. El quedar en el cuarto puesto en la Liga fue el argumento que usaron para decirle a Heynckes que no seguía y así, Jupp se marchaba por la puerta de atrás con una Champions en su hoja de vida.

Se fue al oeste de la península y termino en Lisboa dirigiendo al Benfica donde las cosas no salieron del todo bien. Regresó entonces al norte, otra vez a Los Leones para dirigirlos hasta el año 2003. Ese fue el año en donde Heynckes puso punto final a su aventura por la península ibérica para volver esta vez para siempre a su querida Alemania y lo haría, comandando al equipo que lo dejó fuera de una final: el Schalke 04.

Con el club de Gelsenkirchen, no salieron las cosas del todo bien y después de finalizar una campaña en el séptimo puesto, Heynckes fue cesado. Transcurrirán dos años para que Heynckes vuelva a sentar en el banquillo y otra vez lo hará, en el equipo que lo vio nacer pero ahora, las cosas no saldrán tan bien. Duro catorce partidos al frente del Borussia Mönchengladbach en donde no ganó ningún solo encuentro.

Pareciera que el fútbol había acabado para Jupp pero no fue así. Pasarían otra vez casi dos años para que una llamada volviera a cambiar su vida para siempre. Su amigo Uli Hoenes le pidió que volviera al club que lo vio hacerse campeón. El contrato consistía en dirigir los últimos cinco encuentros del equipo debido a la sustitución de Jürgen Kilnsmann. Heynckes llevó al Bayer al subcampeonato. El fútbol volvía a ver nacer a uno de los grandes.

Tomó las riendas del Bayer Leverkusen al cual sacó segundo en la Bundesliga y donde volvía a clasificar a un equipo para la Champions pero otra vez, en Baviera tenían otros planes.

El Bayern Munich lo hacía de nuevo, por tercera vez en su historia, entrenador del club, cogiendo al club en un momento difícil pero en donde ya se comenzaba a ver un diseño en el conjunto alemán. Había construido un equipo que girara en torno al juego vertical y había pedido las incorporaciones de Manuel Neuer y Jerome Boateng. El club había perdido recientemente la Champions contra el Inter de Milán y ese año se jugaría la final en su estadio, el Allianz Arena. La campaña termino con el club segundo en Liga por detrás del Borussia Dortmund, y llegaría a las finales de Copa Alemana y Champions League, en donde frente su público, perdían por penales frente al Chelsea, la quinta copa para el club.

Pero Heynckes lo tenía claro. Su idea de fútbol no claudicaría pues había demostrado ser un equipo eficaz y rápido. Los dirigentes confiarían en él y Heynckes, como un mago volvía a llegar otra vez a la final de la Champions, esta vez en Wembley, practicando un fútbol vistoso y letal. El resultado no pudo ser más justo con el fútbol El Bayern lograba su quinta corona en la catedral de fútbol mostrando un juego que quedará para la historia. No feliz de ello, el Bayern sumaba la Copa de Alemania, -que tanto se le había resistido como entrenador- y la Liga alemana.

Así los Bastian Schweinsteiger, Philipp Lahm, Thomas Muller, Toni Kroos, Manuel Neuer, Jerome Boateng tocaban la cúspide del fútbol mundial de clubes de la mano de Jupp. Y así él, se retiraba del fútbol, haciéndolo de la mejor forma posible, con otra Champions en su haber, por la puerta del frente – a sabiendas que Pep Guardiola ya sería su sucesor- y reconocido internacionalmente como un gran entrenador, logro que la FIFA lo ratificó después como Mejor entrenador masculino del año. Así Heynckes le decía adiós al fútbol, haciendo historia para un país y dejando la primera piedra en la consecución del título alemán en el mundial de Brasil.

Por Esteban Cárdenas | Especial para ComuTricolor.com