El crecimiento hormonal de Lionel Messi contado por su médico

Lionel Messi en su niñez ya mostraba en su natal ciudad de Rosario (Argentina), que iba a llegar a ser un crack. En las inferiores del club Newell's Old Boys derrochaba talento por montones y era un aventajado a su edad a pesar de un "pequeño" problema; apenas medía 1.27 metros a sus 9 años.


El endocrinólogo argentino, Diego Schwarzstein, fue quien trató a "Lio" desde 1998, cuando se le diagnosticó una terrible enfermedad, hasta su ida a Barcelona. En relación a todo el proceso por el que tuvo que atravesar Messi, Schwarzstein dijo:

"Yo veía a algunos chicos con probable conflicto endocrinológico y cuando el cuerpo médico de Newell's los detectaba me los derivaba a mi consultorio; el club me dijo "Te vamos a mandar a un chico que es el mejor que tenemos en todas las inferiores, pero es muy bajito" y así llego Lionel a ser mi paciente.

Después de varios meses de análisis engorrosos, y antes de que cumpliera 10 años, se le diagnosticó un déficit parcial de hormona del crecimiento; esto es algo que afecta aproximadamente a uno de cada 20.000 nacimientos. Un chico con este problema crece menos de lo que corresponde, es imposible saber cuánto hubiera medido si no se trataba, pero lo que se sabe es que no iba a alcanzar la talla que debería tener por su genética

Cuando los chicos no crecen les interesa ser altos por estética, por las mujeres y Messi quería hacerlo por el fútbol, porque veía que de alguna manera la talla baja significaba una potencial limitación que quería superar para jugar en primera. Su única pregunta era si iba a crecer lo suficiente para hacerlo y yo le respondía que se quedara tranquilo, porque iba a ser más alto que Maradona.

La cura a la enfermedad costaba 1.300 dólares al mes por inyecciones que debía ponerse a diario en su brazo o en su pierna. Lo hizo durante tres años en Argentina gracias al seguro de su padre, pero entonces vino la crisis del año 2001, una de las tantas debacles sufrida en Argentina, y con ella se rompió el sistema de red social. El padre de Leo tuvo problemas laborales y su tratamiento, como el de tantos otros pacientes, perdió la cobertura.

Por ese tiempo Leo tenía la incertidumbre, la angustia que suponía la posibilidad de tener que interrumpir el tratamiento, porque la suspensión de las inyecciones de estas hormonas pone en peligro la efectividad. Luego entre una fundación y la donación de un laboratorio lograron continuar el tratamiento unos pocos meses más.

Después de eso su padre emigró a Barcelona en busca de oportunidades; lo que pasó en allá no lo sé bien, pero Messi continuó y completó un tratamiento del que yo hice cerca de un 70%. Hoy Lio no sólo es más alto que Mardona por 2 centímetros, sino que además es mejor. Hace 5 años me lo volví a cruzar y le pregunté "¿Viste que sos más alto que Maradona?", a lo que sonrió", concluyó el endocrinólogo.