Imer Machado confesó la hinchada del fútbol colombiano que admira

El árbitro Imer Machado, en entrevista con el Heraldo dio sus apreciaciones con respecto a su salida del panel de jueces del Fútbol Profesional Colombiano y de los diferentes problemas que ha tenido con los hinchas del Junior de Barranquilla.

El balance que el juez hace de su carrera en el balompié es sencilla, maravillosa y brillante. Para Machado el ser oriundo de una región donde el fútbol es un deporte que queda en segundo plano.

“Tuve una carrera maravillosa, lograr salir de una región en la que es difícil crecer en esta materia, y haber podido llegar a la máxima categoría y ganarme la escarapela Fifa es una bendición de Dios, considero que fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida”.

Sin embargo, el hasta hoy árbitro, confiesa que por su edad ha llegado al final de la carrera que le dio muchas victorias en el ámbito personal “Considero que a los 43 años me cuesta más la parte física. Cuando se empieza a sufrir en las evaluaciones, es un mensaje. Creo que hay que tomar la decisión en buena hora”.

Con respecto a su paso por las canchas, Machado confesó que el técnico con quien más ha tenido roces y enfrentamientos fue con Julio Comesaña gracias al enfrentamiento que tuvo en el partido de ida de la final de fútbol 2009 cuando el Once Caldas y el Junior se enfrentaron. Sin embargo, las asperezas se arreglaron y llegaron a buen término ahora, dice, “somos grandes amigos”.

La hinchada del Junior de Barranquilla es otra de las cartas que no le gusta leer a Machado. El juez sostiene que quizá es por la pasión por su equipo lo que hace que los barranquilleros responden como lo hacen más sin embargo, aseguró que la Arenosa es una de “las mejores plazas que tiene Colombia para el fútbol” Y cerró su intervención con un contundente mensaje a los hinchas del combinado rojiblanco.

“La afición de Barranquilla merece toda la admiración y respeto. Soy un admirador de la afición de Junior por la actitud, la alegría y la manera en que viven el fútbol. Eso hay que reconocerlo”.