Selección Colombia: ni la mejor ni la peor de sudamérica

Aplastó a Bolivia y días después perdió con Venezuela. Sorprendió que Pekerman haya dejado en el banco a Teófilo Gutiérrez. Analiza a la Tricolor, Jaime Dinas.

[one_half last="no"] [ad 1] [/one_half][one_half last="yes"] La selección Colombia contabilizó su segunda derrota en la era del argentino José Néstor Pekerman al caer en la fecha 12 de las Eliminatorias ante su similar de Venezuela, resultado adverso con el que no solo se perdieron los tres puntos en disputa sino que de igual manera dejó de ser segundo en la tabla de posiciones, al pasar a la tercera casilla con 19 puntos, uno menos que la Ecuador de Reinaldo Rueda, quien goleó en condición de local a Paraguay.

Este triunfo le regresó la ilusión y la esperanza a los seguidores de la Vinotinto. [/one_half]

Cambio en el arranque

José Néstor Pekerman sorprendió en Barranquilla al dejar en el banquillo a Pablo Armero, quien siempre había sido inicialista, pero en Puerto Ordaz la sorpresa fue doble al dejar como alternativa a Teófilo Gutiérrez, sustituyéndolo por Pablo Armero, quien hizo las veces de lateral izquierdo, regresando a Juan Camilo Zuñiga a la derecha y dejando como volante o media punta a Juan Guillermo Cuadrado.

Ante ello, la Tricolor no empleó para este enfrentamiento su tradicional 4-4-2, antes por el contrario implementó un 4-2-3-1, en el que Macnelly Torres fue el volante central en segunda línea, para dejar por los costados como carrileros a Cuadrado y James Rodríguez, todos tres delante de los dos mediocampistas de contención Abel Aguilar y Edwin Valencia, situación que no se había presentado en sus anteriores salidas, pero con estos cambios, la visita buscaba tener el útil a su disposición en el medio campo, creando de esta manera sociedades y con ello superioridad numérica en ataque, al utilizar hombres por los costados con salida reiterada, incluido los laterales Zuñiga y Armero, encontrando espacios establecidos por la movilidad del “Tigre” Falcao en el frente de ataque.

“Castración” futbolística

El primer cuarto de hora fue fundamental para las aspiraciones triunfalistas del técnico venezolano César Farias, quien presionó desde el pitazo inicial a una Colombia que inicia su ataque desde la defensa, con proyección de sus laterales y desdoblamiento de los volantes de primera línea, sobre todo Abel Aguilar, pero el trabajo de o reducción de espacios de los delanteros venezolanos, le quitaron salida y proyección a una Colombia a la que de igual manera le desconectaron el circuito creativo de la dupla “cafetera” Rodríguez-Torres y, quienes carecieron de creatividad y ante ello la visita no tuvo como contrarrestar las arremetidas de un local, que se vio beneficiado por el tempranero gol en el amanecer del compromiso, tras un descuido defensivo, en el que Amaranto Perea no logró anticipar al atacante Vinotinto.

Los dirigidos por el argentino Pekerman intentaron ordenarse y lo fueron consiguiendo en la medida que Armero contó con desdoblamiento o salida por su franja y Cuadrado se metió más en el partido, situación que alejó al local de las zona de David Ospina, alcanzando cierto respiro, con el que incluso tuvo como igualar gracias a un cabezazo de James Rodríguez y a un disparo de Juan Guillermo Cuadrado que se fue ligeramente desviado, pero eso no fue suficiente y al término de los 45 minutos iniciales Venezuela logró mantener el resultado a su favor.

Lo impensable

Con toda la banca en calentamiento, muchas alternativas pasaron por la mente de los aficionados y hasta de la misma crónica especializada, pero lo que menos se esperaba era la presencia de tres hombres en el frente de ataque, todos ellos goleadores y ni tan siquiera la participación de Jackson Martínez en el terreno de juego, algo que a cualquier desprevenido lo dejaría atónito y hasta confundido, sobre todo por el momento del chocoano y en especial su andar goleador en Europa, pero el estratega argentino se la jugó por Teófilo y posteriormente por Carlos Bacca, para terminar con un claro 4-1-2-3, al sacar a Amaranto Perea, retrasar a Edwin Valencia a la parte central del bloque posterior, quedando tan solo Aguilar como cabeza de área en función de marca y entregándole la responsabilidad de creatividad a Aldo Leao Ramírez y a James Rodríguez, sacando a Torres, para rematar con la tripleta goleadora Falcao-Teo-Bacca, con la que creó opciones de gol que no fueron concretadas, incluido un balón del “Tigre” Falcao, que se estrelló rebeldemente en el horizontal, ya en la agonía del compromiso.

Ni tan alto ni tan bajo

No fuimos los mejores tras golear a Bolivia en desarrollo de la undécima jornada la semana pasada en barranquilla ni mucho menos somos los peores por la derrota de este martes en territorio venezolano.

Además hay que dejar bien claro que una cosa era encarar a Bolivia y otra a Venezuela, no solo por la condición de local y visitante y con ello el aprovechamiento de las altas temperaturas en la capital atlanticense sino por la necesidad de una Venezuela obligada a ganar, para mantenerse con vida, sumado a lo anterior la rivalidad que se ha presentado entre estas dos naciones vecinas, que le ha entregado a la Vinotinto cierta confianza, como para tener un plus por la entrega y pundonor que sus jugadores le inyectan a estos enfrentamientos.

Lo extraño no fue la derrota de Colombia, ya que tanto la goleada de los “cafeteros” como la derrota de Venezuela, como resultados que precedían esta contienda, no eran la referencia a la hora de establecer un vaticinio o determinar un ganador, quizá lo más impactante fue la diversidad de sistemas de juego que en 90 minutos empleó Colombia.

3 en 90

De su tradicional 4-4-2, Colombia pasó a un 4-2-3-1 con el que rodó el balón en el estadio “Cachamay” de Puerto Ordaz, sistema de juego que varió para el segundo tiempo a un 4-4-2 con el ingreso de Teófilo Gutiérrez tras la adversidad, pero al no llegar a la igualdad, José Néstor, sacrificó su bloque defensivo, abriendo espacios, alargando el equipo al ingresar a Carlos Bacca, para encarar el cierre con tres hombres en el frente de ataque, algo que la selección no implementaba desde hace muchísimo tiempo, y pese a que se tuvo llegada y se crearon opciones de gol, la selección siguió careciendo de sorpresa y genialidad, como para establecer la paridad, antes por el contrario, se abrió tanto buscando desesperadamente la igualdad, que descuidó su bloque de seguridad y el local estuvo más cerca de aumentar el marcador, de no haber mediado la oportuna intervención de David Ospina, el más regular de la visita.

¿6 de 18?

Colombia ante Perú, Ecuador y Chile, cerrará la Eliminatoria en condición de local, mientras que a domicilio visitará a los argentinos, a Uruguay y terminará en la fecha de cierre midiéndose a Paraguay en Asunción. Serán tres en casa, para 18 puntos en disputa y los mismos 18 en condición de visitante, ahora bien aparentemente en el estadio Metropolitano tiene gran parte, por no decir que asegurada su clasificación, pero dependiendo del momento y la situación en la que encuentre a los uruguayos o a Paraguay, podría sumar puntos a domicilio, lo único cierto es que el camino no solo para Colombia sino que de igual manera que para el resto en esta recta final, no va a ser tan fácil como algunos podrían pensar.

De otro lado, Ecuador, por sus características de juego, podría ser el que más dificultad le presente a la “Tricolor” y habría que ver como asimilaría la selección el perder dos partidos consecutivos, algo que no ha sucedido en esta Eliminatoria, si cae en Buenos Aires, en la próxima jornada, ante la Argentina de Messi, derrota que no sería tan traumática, de no estar precedida por una adversidad ante los venezolanos.

Fuente: FoxSports