Grandes jugadores de paso por Colombia: Garrincha

Garrincha es el nombre de un pájaro que vive en las selvas del Mato Grosso, en Brasil. Se dice que dicha ave es fea, pero también es increíblemente veloz y torpe, por lo que suele ser cazada con mucha facilidad. Así le puso uno de sus hermanos a Manuel Francisco dos Santos más conocido como Garrincha.

Mané –como era llamado- se ganó aquel apodo porque sus hermanos consideraban que era libre, puro y feo, como el pájaro. De pronto ninguno de ellos preveía que ese apodo sería considerado para el pueblo brasileño como un ídolo. Garrincha se transformaría junto a Pelé, en los jugadores más queridos por la afición brasileña. Pero no todo sería fácil en la historia de Mané.

Su pierna derecha era seis centímetros más corta que la izquierda; además, tenía la columna vertebral torcida, y sus problemas se agravaron por una severa poliomielitis. Nació zambo, pues tenía sus pies girados ochenta grados hacia adentro. Lo operaron pero no quedó bien. Cualquiera diría que Garrincha no había nacido para el futbol, pero se equivocaban. Aprendió a jugar y esa resultó ser su mayor virtud. Sus piernas ahora estaban diseñadas para regatear y por algo se convirtió en leyenda pues nadie podría saber sí amagaba jugar para un lado o irse para el otro.

"Un débil mental no apto para desenvolverse en un juego colectivo”, dijo una vez el psicólogo del seleccionado brasileño.

El primer recuerdo de Colombia para Garrincha es melancólico. Su primer partido internacional lo jugó en Bogotá contra el Millonarios de Rossi, Cozzi y Pedernera, al cual derrotaron dos por cero. Su alegría fue inmensa pues ganaba su primer encuentro fuera de Brasil pero al regresar a Río, encontró que su hermana menor Teresa, de tres años, había muerto ese mismo domingo que él jugaba en Bogotá.

Se jugaba Brasil vs Chile en la Copa Mundo de 1962, Chile comenzaba fuertemente. En un aire caldeado, el público local hostilizaba a los campeones del mundo. En una jugada comenzada por Pelé, Garrincha anotaba con un tiro violento. Quince minutos más tarde, anota con un soberbio cabezazo. De las graderías vuela una botella; Garrincha cae al suelo bañado en sangre. Lo llevan a la clínica y no puede volver al partido. “Salí riéndome. Les gané yo solo a los chilenos 3-1. ¡3 a 1! Sí. Dos goles y un botellazo que también se cuenta.” Mané no solo hacia esta hazaña sino que lideraba a Brasil a la consecución de su segundo campeonato mundial siendo el, el mejor jugador del campeonato.

Decía siempre que todos los jugadores tenían la misma importancia en el campo. “Se preocupan mucho de quién hace los goles en el fútbol, pero éste es y debe ser un juego de conjunto. En la cancha todos somos iguales. Detrás del que hace los goles está siempre alguien, otro jugador que no se ve y que no sale en los periódicos. Está el resto del equipo. Para mí, por ejemplo, que he anotado muchos goles, el mejor partido que creo he jugado en mi vida, fue en Chile contra Rusia, y no hice ningún gol.”

Para él, Brasil era un equipo fuerte y no debía envidiar a ningún jugador, pero su preferido en secreto era Lev Yashin, el guardameta ruso y por el lado de los brasileños a Zizinho. Su gran ilusión era la de jugar al lado de él. Solamente pudo hacerlo una vez en un encuentro amistoso entre Brasil y Paraguay y en el Maracaná en 1955. Su mayor satisfacción fue la de servir las pelotas con que Zizinho hizo goles esa tarde: “Se cambiaron los papeles: ahora Zizinho es hincha mío”.

Llegó a Barranquilla para jugar en el Atlético Junior, un 19 de agosto de 1968 y jugó su único partido con "los tiburones" ante Santa Fe el 25 de agosto del mismo mes. A Garrincha le preguntaron porque se había ido de Río de Janeiro para jugar en la calurosa capital del Atlántico. Se creía, que lo había hecho por seguir a una amante o por dinero, pero Mané, respondió que solo lo hacía porque quería jugar al fútbol. “En Río no me dejan tranquilo. Yo soy mucha noticia. Yo vendo muchos periódicos, todos los días tienen que hacer una historia nueva sobre nosotros. Que si maté a Elza y me suicidé. Que si mi primera esposa me va a meter a la cárcel. Que si dejo a Elza. Que si Elza me deja a mí. A nadie le interesa cómo juego al fútbol”. ‘Garrincha’ era genio y figura dentro y fuera de las canchas. Gustaba de las fiestas, el tabaco, el alcohol y, por supuesto, las mujeres; en total, tuvo 36 hijos –uno durante el mundial de Suecia 58- aunque sólo reconoció a catorce.

De pies: Arturo Rafael Segovia. Mario Moreno, Hermenegildo Segrera. Mario Thull, Nelson Dìaz y Carlos “El Papi” Peña.Inclinados, Manoel Francisco Dos Santos “Garrincha”, Rolando Serrano, Ayrton dos Santos, Osvaldo Pèrez y Eduardo Texeira Lima “Maravillita”. DT Luis Alberto “El Marciano” Miloc. De pies: Arturo Rafael Segovia. Mario Moreno, Hermenegildo Segrera. Mario Thull, Nelson Dìaz y Carlos “El Papi” Peña.Inclinados, Manoel Francisco Dos Santos “Garrincha”, Rolando Serrano, Ayrton dos Santos, Osvaldo Pèrez y Eduardo Texeira Lima “Maravillita”. DT Luis Alberto “El Marciano” Miloc.

La historia de Pele y Garrincha tiene muchas historias –a Mané no le gustaba que le llamaran Rey a Pelé- pero lo cierto era que se entendían como pocos. Hasta los 29 años se mantuvo intacto para el fútbol, pese a su ‘ajetreado’ estilo de vida. Después de una grave lesión, tuvo que operarse dos veces los meniscos y todo acabó.

Cuando le preguntaron que quería hacer cuando se retirara, Garrincha respondía que tal vez entrenador, pero pensaba que no servía para eso. “Un entrenador tiene que ser duro y yo soy muy buena persona, no puedo ser duro con nadie. Con el entrenador se cometen injusticias. El jugador se juega su carrera él solo en cada partido. El entrenador se la juega en cada partido también, pero se la juega once veces con los once jugadores”.

Lastimosamente para Mané este no fue su futuro. Murió en la miseria, el 20 de Enero de 1983. En la autopsia, cerebro, corazón, pulmones, páncreas, hígado, intestino y riñones estaban parcialmente destruidos por el alcohol. Fue velado por miles de personas en el estadio Maracaná y fue cubierto con la bandera del club que lo vio brillar, el Botafogo.

Era conocido como “la Alegría del pueblo” debido a su carisma. Cierta vez en Chile 62 Chile, 1962, un reportero de radio pide: "Al micrófono para su despedida". Y Garrincha: "Adiós micrófono".

“La alegría del pueblo” ocupa el 8º lugar en el ránking del Mejor futbolista del siglo XX publicada por la IFFHS y el estadio de la ciudad de Brasilia, lleva su nombre. Estas son algunas de sus mejores jugadas

Por Esteban Cárdenas para ComuTricolor.com