La nueva vida de Manager de Iván Ramiro Córdoba

Aunque hace ya un año y dos meses que Iván Ramiro Córdoba le dijo adiós a su carrera futbolística, su pasión por este deporte se mantiene intacta. Se nota en las palabras, en la visión y en la claridad con la que el exzaguero habla de su nuevo rol.

El cargo que desempeña como mánager del Inter de Milán, club en el que estuvo 13 de los 19 años en que jugó, y al que se mantiene vinculado, lo nutre todos los días. Vive feliz.


Cuenta que la temporada que pasó, paradójicamente, le permitió compartir menos tiempo con su familia que cuando era jugador. Pero tras asimilar el cambio y empoderarse de su nuevo cargo, hoy disfruta más con su esposa María Yepes, y de sus hijos María Paloma, María Belén y Juan José, sus grandes amores.

Por ahora no contempla su regreso a Colombia, pues tomó una decisión "familiar y profesional" que lo mantiene unido al club con el que ganó la Liga de Campeones, el Mundial de Clubes y los principales torneos en Italia, y que lo hizo ídolo. Dice que quiere aprender más, llenarse de conocimientos para, algún día, aportarle al balompié colombiano en calidad de dirigente.

¿Cómo se ha sentido en su nuevo rol en el Inter?

Muy bien. Creo que puedo dar todavía mucho más continuando con la transformación de mi experiencia como futbolista en el campo dirigencial.

Lo hemos visto en el banco de traje elegante. ¿Se sufre mucho allí?

Sí, se sufre bastante, pero puedes pensar con cabeza más fría sobre las diferentes situaciones del partido. Tienes una visión muy diferente de cuando estás en la cancha.

¿Qué ha sido lo más difícil de pasar de ser futbolista a dirigente?

Nada. Ya he asumido mi nueva etapa en la carrera futbolística como una oportunidad más en la vida de crecer como profesional y como persona.

¿La relación con los jugadores cambia mucho, cómo lo tratan los que antes fueron sus compañeros en la cancha?

El trato es siempre con respeto, pero no más de compañeros de campo, sino de dirigente-jugador. Esa diferencia se tiene que sentir para hacer que el trabajo funcione mejor.

¿Cómo ha cambiado el comportamiento de la gente con usted. Todavía lo asedian y le piden autógrafos?

Igual, la gente siempre ha sido muy calurosa conmigo, nunca me sentí asediado; siempre estaré disponible para ellos, porque han sido parte de mis logros.

¿Ha ganado en calidad de vida familiar? Seguramente ya tiene más tiempo para compartir con sus hijos…

Este año fue muy intenso, y sufrí, porque tenía muy poco tiempo para mi familia, mucho menos que cuando jugaba. Pero lo tomé como un año para aprender todo lo más que pudiera y así acumular experiencia. La próxima temporada será diferente.

¿Su presencia como dirigente permitirá más llegadas de colombianos al club?

Ojalá que así fuera, estaría muy feliz de ver más compatriotas luchando por este equipo. Pero eso depende de muchas cosas. Ese no es mi trabajo acá. El día de mañana, si así fuera, no dudaría en contratar algunos jugadores colombianos.

¿Qué opina de la campaña de Fredy Guarín y de los otros colombianos. Estamos mejorando o no?

Lo que opino de Guarín del balance de él este año ya se lo dije personalmente. De parte del Inter es un jugador muy importante y el balance de todos los colombianos que juegan en Italia fue muy positivo. Esto da para pensar en un gran futuro.

¿Usted se queda definitivamente en Italia o regresará a Colombia?
No regreso, por ahora es una elección de vida familiar y profesional.

¿En algún momento estuvo cerca de regresar a Nacional a terminar su carrera aquí?
Algo se habló, pero no se concretó.

¿Definitivamente el fútbol colombiano no gozará en el futuro de sus aportes como dirigente?
Yo aspiro a que sí. Una de mis motivaciones en esta nueva etapa es esa: algún día aportar mi experiencia dirigencial en Colombia.

¿Aún habla con Mario Yepes; qué piensa de su presencia en la Selección Colombia?
Claro, como lo hacen siempre los amigos. Su presencia es demasiado importante por experiencia juego y personalidad.

¿Será que esta vez si vamos al Mundial?
Yo creo que sí, lo merecemos porque esta Selección lo ha demostrado como grupo en los momentos más difíciles y como juego en los partidos más complicado de la eliminatoria mundialista hacia Brasil-14.

MARULO, EL MÁS CURTIDO
Víctor Marulanda, 42 años, exzaguero de Nacional y Alianza Lima de Perú, con los que salió campeón, dejó la actividad en 1999 a causa de una lesión de columna. Primero fue gerente deportivo de Nacional y en el 2006 lo nombraron presidente, cargo que ocupó hasta 2009. Especialista en Administración, regresó el club como gerente de Desarrollo Deportivo.

ÓSCAR PROBÓ PRESIDENCIA
El exarquero Óscar Córdoba, también ídolo del Boca Juniors de Argentina por su triunfos en la Copa Libertadores, ya tuvo experiencia como dirigente. Este mes dejó el cargo de presidente del Atlético Bucaramanga. Antes había colaborado en la agremiación de futbolistas profesionales de Colombia. Participa en diferentes campañas publicitarias.

PATRÓN DEL COMENTARIO
El exzaguero Jorge el Patrón Bermúdez fue otro colombiano que, después de triunfar en el fútbol, echó raíces en el exterior. Campeón con el América de Cali, Olympiacos y Boca Juniors, probó como entrenador en Colombia con América y Quindío, pero desistió. Ahora es comentarista del Canal ESPN en Buenos Aires, Argentina.

DEL ARCO A LA GERENCIA
El cartagenero Agustín Julio, quien fue campeón con el Medellín y el Santa Fe como arquero, dejó la competencia en 2011 cuando actuaba para el equipo cardenal. Su empatía con el grupo y los dirigentes, además de su capacitación académica, le permitió llegar al cargo de gerente deportivo que ocupa hoy con los semifinalistas de Copa Libertadores.

UN PASO EXITOSO POR EL FÚTBOL
El fútbol premió con éxitos a Iván Ramiro Córdoba. Primero con las selecciones de Antioquia, luego con Atlético Nacional en la Copa Interamericana de 1997, con Colombia en la Copa América de 2001 y después con el Inter de Milán.
Con este elenco, en el que jugó entre 1999 y 2012, se convirtió en el primer colombiano en ganar la Liga de Campeones de Europa. Ese mismo año (2010) se alzó con el título en el Mundial de Clubes. Un palmarés difícil de igualar.
A sus 35 años de edad, aún con capacidades para actuar en esa y otras ligas, dijo adiós. Quería irse por la puerta grande y lo consiguió. Su último juego fue el 6 de mayo de 2012 en el triunfo 4-2 ante el Milan.
454 partidos disputó Iván Ramiro con el Inter de Milán, en una exitosa carrera.
19 años duró su período como jugador de Rionegro, Nacional, San Lorenzo e Inter

Fuente: elpais.com.co